Dark Sunday

domingo, 18 de octubre de 2009



Planes del fin de semana: a la mierda...
¿Para qué voy a contar exactamente lo que paso? No vale la pena. Se me han acabado las excusas creíbles y el día de ayer estubo plagado de imprevistos.
400kcal "Obligada" a comer y a cenar. No he bajado a mi pueblo este fin de semana precisamente para evitar lo que sucedió ayer. Estoy tan frustrada, tan enfadada... sólo tengo ganas de romperme los nudillos a puñetazos contra las paredes.
Limpié mi casa como una loca durante 2 horas y luego me fui a andar unos 8km, pero no me ayuda a sentirme mucho mejor. Es domingo, llueve y me siento como una colilla pisoteada, pero al menos la gente en casa se habrá quedado tranquila de ver que como me meto el tenedor en la boca.

Me repito a todas horas que no es para tanto, que no es el fin del mundo, que al menos me dejarán en paz 2 o 3 días; pero no funciona, sigo teniendo la sensación de que me he caído de un decimo piso. Lo peor es que cada vez estoy más segura de que un año entero en esta casa va a convertirse en un infierno y las imagenes que me asaltan sobre los próximos meses me generan una ansiedad casi insoportable. Pero tendré que aguantar, tendré que seguir mintiendo y aprender a soportar la tensión de poder ser forzada a comer en cualquier momento y a contener el descontrol emocional que supone que lo consigan.


Don't try to make me believe this is not for you

Do Not Eat... no necesito más pensamientos

viernes, 16 de octubre de 2009

Hoy es el día en el que los mareos han hecho su aparición, he tenido que tirarme al suelo un par de veces para no caer redonda. El insomnio también quiere participar en mi vida, así que, en resumen, empiezo a notar el cansancio, pero nada que no pueda sobrellevar de momento.
Este fin de semana quería llamar a un par de amigas de esas a las que tengo abandonadas, pero me veo todavía tan enorme que me parece que voy a tener que VOLVER a aplazarlo. No soporto tener que salir así a la calle, y muchísimo menos con gente conocida. Bastante esfuerzo hago convenciéndome todas las mañanas para ir a clase... no quiero estar en sitios públicos hasta que pese lo que tengo que pesar.
Mierda de clases... allí va, la chica palida y siniestra con su botella de agua, la chica que todo el mundo opina que esta "demasiado delgada" pero que no es capaz de verlo. Allí va, a rodearse de un montón de gente con la que no habla porque prefiere sentarse sola. Me pregunto si este año tendré el valor de seguir yendo cuando empiecen a darme las taquicardias.
Por suerte para mí, no estoy pensando demasiado. Tengo aparcada esa parte de mi personalidad que no me deja vivir, la parte que hace que la realidad sea demasiado compleja y todas las verdades demasiado tristes. No me durará mucho, eso ya lo sé. Antes de que me descuide estaré otra vez al borde de la depresión, pulsando los botones de mis propios límites, pero de momento todo lo que tengo en la cabeza es "Do Not Eat". Mientras consiga mantener esta obsesión, todas las demás no me torturarán.
Planes para este fin de semana: ninguno excepto consumirme

Tensión en el ambiente

jueves, 15 de octubre de 2009


Hora de cenar...
-¿Y tú cuando piensas comer?
-Estoy comiendo.
-Pues yo no te he visto comer desde que llegaste. Ni comer ni cenar ni merendar ni nada.

Me quedo blanca como la pared.

-Pues si que estoy comiendo, lo que pasa es que estoy comiendo fuera estos días.
-¿Y dónde has comido hoy?
-En la facultad con Pao.
-¿Y qué has comido?
-Un bocadillo.
-¿Y no vas a cenar?
-¡No! ¿Vale? ¡¡¡No tengo hambre!!!

La tensión se nota en el ambiente, estoy a punto de hecharme a temblar.

-Anoche me hice gambas para cenar (me hice 6 ridículas gambas congeladas y me comí 3... menos de 7 kcal).
-Ah... pues no te vi.
-Hoy me has visto merendarme un yogurt (me ha visto removerlo y meterme una cucharada a la boca... no ha visto como lo he tirado a la basura).
-Es verdad...

Y tras semejante interrogatorio delante de su novio y de otra compañera vuelve a concentrarse en la televisión y se olvida del tema.
Respiro... pero estoy de todo menos tranquila. Ya hablaron con mi madre una vez (hace más de 2 años), si lo hacen una vez más me voy de cabeza a la calle o a un centro. No puedo más, en cuanto se acabe el curso me largo a vivir a un sitio donde nadie nos conozca ni a mí ni a mi madre. ¡¡¡Qué me dejéis vivir coño!!!
Sigo con unas 60 o 70 kcal diarías. De momento no pueden conmigo y mantengo las expectativas de que no lleguen a hacerlo. Estoy perdiendo algo, me lo noto en los brazos y en los pantalones, pero sigo sin tener valor para pesarme, cada vez que veo la báscula se me pone el corazón a mil del susto. El domingo o el lunes, si sigo sin comer, quizás me pese... aunque sé que, si el resultado no me gusta, me arriesgo a la más absoluta desestabilización emocional durante días.
Y mañana será otro día. Madrugaré, iré a clase y si tengo suerte llegaré antes que mi compañera y me dará tiempo a manchar algun plato para la hora de comer, si no tengo suerte no me quedará más remedio que inventarme alguna excusa sobre la marcha. Por la noche y el sábado a medio día por fin estaré sola. Sola y relajada.



Más delgada que ayer pero menos que mañana

miércoles, 14 de octubre de 2009



Segundo día en mi piso, segundo día sin comida. Me resisto a abandonar la manía de hacer trabajar al estómago cada 3 horas, así q me como unas 10 o 15 kcal 5 veces al día (cada 3 horas aprox)... loca de remate con las cuentas, q si no como cada 3 horas pienso q el metabolismo se me va a parar para siempre y nunca más volveré a bajar de peso (sin remedio ¬¬)
Aun así puedo permitirme 50 kcal diarías, podría permitirme incluso 100.

Sólo dos días y es increible como cambia el humor. Estoy aislada, callada, pero tengo la mente puesta en algo. Estoy, al menos, animada respecto a algo para variar, ahora solo espero que la cosa siga como va.
Mis compañeras de piso están pesadas, como lo han estado siempre. "¿Has comido? ¿Que has comido? ¿Qué vas a comer? ¿No vas a comer nada? ¿3 tomates cherry te parecen una cena?" AAAaaaAARRRRrrrrGGhhhHH!!! P-E-S-A-D-A-S
Tres años en esta casa y siguen haciendo las mismas preguntas, no me explico como siguen creyéndose todos los cuentos que me invento para ellas. Tengo la situación bajo control (q viene a ser lo mismo que controlarlas a ellas pero dicho de forma que no me haga sentir tan culpable), pero me estresa una barbaridad tener que estar pendiente de los horarios y costumbres de todo el mundo para que nadie se de cuenta de q no como una mierda...
Bah... hoy todo me da absolutamente igual... ya pueden venir a decirme misa, que yo no voy a meterme nada en la boca.
*que triste es depender de esta puta obsesión para sentirse bien por algo... fuck! hoy tambien eso me da igual

Mi vida es mía. VOL.2

lunes, 12 de octubre de 2009

SIENTATE, PONTE A ESCRIBIR Y RECUPERA TU VIDA...
...eso es lo que mi mente repite una y otra vez...
¿qué has estado haciendo? ¿qué coño he estado haciendo?
NADA, un tremendo nada que lo ha significado todo.
El verano perdido entre cuatro paredes, ¿perdido? Quizás no hay diferencia con cualquier otra época del año.
Nada que contar ni que decir, la misma frivolidad, el mismo escenario abandonado.

Y vuelta a empezar el curso, vuelta a empezar la rutina que me mantiene cuerda y me enloquece al mismo tiempo.

En mi piso las cosas no han cambiado nada, todo sigue igual, todas siguen enfrascadas en los mismos asuntos. Las clases, el trabajo, los novios y las pocas aficiones insustanciales. Si tengo suerte seguirán pendientes de todo ello y me dejarán continuar con mi existencia a mi manera.

Tengo cosas que hacer, clases a las que asistir y muchas personas decepcionadas a las que llamar, pero no me veo con fuerzas... OTRA VEZ!!! ¿Si no soy capaz de mirarme a mi misma cómo voy a soportar que me miren los demás?

Necesito concentrarme, necesito desintoxicarme y desinflarme. Hoy sólo es el primer día, seguiré sin poder mirarme al espejo cuatro o cinco días más. Luego, quizás, me atreva a salir del caparazón.

Tengo 10 días por delante hasta el próximo encuentro gastronómico familiar. 10 días enteros sin nada más que un posible tomate, la cafeina y yo.

Después de dos meses muertos, dos meses refugiada en una sección vacía de mi razón, vuelvo a presionar el interruptor de encendido y retomo el camino postergado.

Si aun queda alguien leyendo después de este tiempo, supongo que no me creerá cuando diga que mi intención, al menos de momento, es actualizar cada día. Necesito volver a hacer de este espacio el refugio que un día fue, porque ahora mismo es lo único que me va a dar fuerzas para salir al mundo.


Metiendo la cabeza en el agujero

martes, 18 de agosto de 2009

Pasan los días y por más que pasen las cosas no mejoran. Me pregunto continuamente que es lo q me pasa, pero no soy capaz de responder ¿o sí? Lo q me pasa es q soy yo… genial.

La sensación de perdida inminente no me abandona, sé q hay cosas q están a punto de cambiar y, aunque no quiero adelantarme a los acontecimientos, soy bastante capaz de preveer las consecuencias y ver como van a ser los próximos meses (si no años) de mi vida.

“Hago daño” “Hago daño” “Hago daño”

No soy capaz de sacarme ese pensamiento de la cabeza. Otra vez.

Acción-Reacción

Daño-Huida

PÉRDIDA

Casi ningún amigo al q poder confesarle que me estoy ahogando.

“Siempre oscuridad”

De todos modos ¿de qué serviría? Nadie puede solucionarlo, nadie puede hacerme sentir mejor. Lo único q consiguen mis confesiones es generar en los demás tensiones innecesarias. Tensiones… la única persona q parece estar ahí se está cansando de todo, aunque no sea capaz ni de verlo él mismo. ¿Los demás? Realmente no hay nadie más.

Mi madre me lo deja cada día más claro.

“Hago daño” “Hago daño”

Entre sus mejores revelaciones podemos destacar:

“Si siempre estas mal te vas a quedar sóla”

“Eres cruel”

“Me machacas”

“Podrías intentar al menos no ser una carga”

Supongo q en realidad tiene razón… pero no es fácil ser consciente de q haces infeliz a tu madre. Se supone q los hijos deberían causar el efecto contrario ¿no? Lo que le hace infeliz no es lo enferma q estoy (la pobre inocente piensa q, dos años después del “pequeño incidente del suicidio”, ahora estoy bien…). No, lo peor es q es mi manera de ser lo q la hace infeliz…

Siempre es mi manera de ser, siempre soy yo. Con el tiempo asumí q el ser despreciable q soy perdería a todo el mundo a base de machacar… pero no pensé ni por un momento q mi madre estaba incluida en esa lista.

¿Qué me queda?

Me queda esta enfermedad, me queda la obsesión. Las comidas en esta casa son un infierno, pero pensar en ello es lo único que tengo. Fantasear con los días en q ya no hayan platos q acabarse, pensar en las semanas de desmayos y mareos q están por venir. No quiero tener q pensar en nada más.

Pronto volveré a la ciudad, a mi piso compartido, a mi habitación oscura. Mi madre se quedará tranquila, mis “amigos” seguirán con sus vidas y yo seguiré metiendo la cabeza en el agujero.


...

lunes, 10 de agosto de 2009




Psicológicamente agotada...
Sin nada interesante que decir más q la mierda de siempre q me inunda y me domina...
Tengo miedo...
Estoy triste, asustada, me siento indefensa...
De camino al límite, otra vez.

No tengo ganas de escribir, ni palabras para hacerlo...
Necesito pensar, aunq no debería...
Ya pasare x blogs... lo siento.
 
Design by Pocket Blogger Templates