
Muchos días sin actualizar, no tenía ganas de nada y la verdad es que sigo sin tenerlas.
No ha sido una buena semana (para variar ¬¬). Demasiada apatía, demasiada ansiedad. Demasiado de lo malo y muy poco de lo bueno.
Apenas he ido a 3 o 4 clases, apenas he hablado con nadie. He preferido pasar las horas muertas encerrada en mi habitación sin hacer nada más que dormir y mirar la tele sin verla. Para colmo de males tuve un atracón de impresión el miercoles, y es que ya se sabe que fumar marihuana cuando llevas tantos días sin comer no es lo más recomendable para controlar los impulsos. Tuve que tomarme 2 valiums para conseguir dormirme y, apenas 5 horas después, me desperté con esa sensación horrible de que el demonio se había apoderado de mi la noche anterior. Andé y andé, andé practicamente durante todo el día, pero mi cuerpo ya no reacciona. Sólo sube de peso cuando le doy algo, pero no baja por mucho que ande y por muy poco que coma. Tal vez debería plantearme subir la dosis de calorías la semana que viene... ¿300kcal? Pffff... me parece demasiado, pero no quiero seguir estancada en este cuerpo desnutrido que se niega a reducirse.
En cualquier caso hoy vuelvo a mi pueblo, y ya se sabe: "Hola mamá, ¿qué hay de cenar?" "Buenos días mamá, ¿qué hay para comer?" Dudo mucho que el lunes tenga ganas de meterme ni 50kcal después de semejante fin de semana.
Hice las llamadas que tenía que hacer, pero de toda la gente a la que tenía que ver sólo vi a una persona, la que menos me duele ver, lo que significa que el dolor y la ansiedad más extrema quedan aplazados a la semana próxima.
La semana próxima... ¿por qué tiene que seguir girando el mundo? No quiero que haya una semana próxima.















