Sonrie, aguanta

miércoles, 17 de noviembre de 2010

 

La falta de costumbre ha hecho mella en mi cuerpo. Sólo 3 días sin comer y ya me siento como si llevara una semana entera. Mareos, taquicardias, nauseas... hace un año al tercer día podía andar 8 kilometros sin problemas y rápido. Hoy sin embargo he caminado la mitad para ir a pillar porros y casi me desmayo por la calle.

"Falta de costumbre" 
Me digo 
"Puta gorda de mierda que ha vuelto a acostumbrar a su cuerpo a digerir" 

Pero no, freno esos pensamientos... hoy no quiero insultarme, hoy no quiero decirme lo mucho que me odio. 
Porque en estos días no he probado el alcohol, no me he cortado, ni me he pegado, ni me he autodestruido de ninguna forma que no sea la desnutrición.
Porque hoy por fin he sonreido al mirar a la báscula y ver que he vuelto a los 44kg, que por fin con mi IMC de 15 y pico vuelvo a salir del grupo de "infrapeso" y me situo en el de "criterio de ingreso" 

YUHUUUUUU!!!

Sonrio, increible...

Y sé que puede parecer una tontería, pero teniendo en cuenta que mis ojos me siguen diciendo que aún soy enorme, el reconocimiento médico de que estoy en los huesos al menos anima un poco. Algo es algo ¿no?
Ahora sólo me queda aguantar. Hoy y mañana. El viernes al pueblo a que me inflen durante todo el fin de semana.

Pánico, terror, ansiedad. Puto pueblo.

Sonrie

Aguanta 

 

De ojos morados y demás estupideces

domingo, 14 de noviembre de 2010

Resumen de la semana: IDA DE PINZA

4 días sin comer, 3 días borracha... 

La borrachera del jueves está justificada, una no se va de concierto a 300 kilometros todos los días. Las borracheras de los últimos dos días han sido simple y llanamente porque soy idiota.
Las paredes de casa se me caen encima, mi cabeza no para de darle vueltas al sin sentido en el que mi vida se ha convertido, me odio a mí y odio al mundo y, por lo visto, lo único que se hacer para solucionarlo es beber como si se me fuera la vida en ello.
Anoche volví a cruzar límites que hacía tiempo que no cruzaba.
3 horas tirada en el suelo de mi habitación, bebiendo y bebiendo sin parar.  
No recuerdo el momento en el que se me fue la cabeza definitivamente... la cuestión es que me he consido la cara a puñetazos y me he puesto el ojo morado a mi misma. Por si no tuviera bastante después de eso saqué las agujas y me dediqué a sacarme sangre... así que ahora además del ojo morado también llevo morada la vena del brazo (estupendo ¬¬)
Con suerte hoy retomaré el control de la situación, con mucha más suerte quizás me dure una semana entera... ahora la señorita impulsiva de mierda tiene que perder los 48456521249 kilos que ha cogido los últimos 3 días.
Ya no sé que es lo que estoy haciendo con mi vida


 

Coming Back

lunes, 8 de noviembre de 2010

Casi un año entero sin pasar por aquí. No sé porque dejé de venir, del mismo modo que no sé porque ahora siento la necesidad de volver.
Algunas de las amigas que he tenido en estos blogs ya no están. La mayoría supongo que simplemente dejó de escribir, del mismo modo que lo hice yo, otras tantas han dejado escrita una última entrada. Espero que ninguna de las que se despidió para siempre haya hecho ninguna locura. Desgraciadamente no tengo modo de saberlo.
Respecto a mi... estos últimos meses han tenido de todo. Algunos días inclusó me sentí con fuerzas para ser una persona "normal", de esas que comen y no se cortan, de las que no se autodestruyen a cada rato que tienen libre. Obviamente no lo conseguí, era de esperar después de todo.
Mi última entrada fue en Diciembre. Cuatro meses después empecé a salir con una chica justo a tiempo para no terminar con el ingreso hospitalario por sobredosis de lo que fuera que tenía casi del todo planificado. Casi puede decirse que ella me salvo la vida.
Durante los siguientes seis meses fui casi la persona normal de la que antes hablaba. De vez en cuando me permitía uno o dos días sin comida, pero cuando estaba con ella podía comer como lo hace la gente. Dejé de cortarme, no por falta de ganas sino sólo porque ella me lo pidió, o más bien me lo exigió. Demasiadas exigencias respecto a mis locuras, terminé por dejar de hablar con ella cuando me sentía mal. No quería perderla.
Sé que ahí me equivoqué, quizás debería haber sido más "yo", pero en cualquier caso, tampoco hizo falta al final. Un día ella, simplemente, había dejado de quererme. Así que, sin más motivos que los típicos "ya no siento lo mismo" "no se qué me pasa" "ya no nos veo futuro" y un etc no mucho más elaborado desapareció del mapa.
Otra persona que pierdo
Esto pasó el mes pasado. Desde entonces... autodestrucción pura y dura. DESCONTROL
Tres días sin parar de llorar y después tres semanas borracha. Tengo cortes en todas partes: las rodillas, los muslos, los tobillos, los brazos y las muñecas. Atracones, uno detrás de otro. Valiums y porros para dormir a diez elefantes. Mucho dolor, mucho odio a ella y a mí misma, muchas lágrimas y, al final, de vuelta al vacio.

Resumiendo: la misma mierda de siempre.

Hoy estoy aquí otra vez. La autodestrucción no para ni parará, pero vuelvo con la intención de convertir el descontrol en control absoluto. DESAPARECER. Todas sabeís lo que eso significa. 
Mezcla de miedo y emoción. De vuelta a la única vida que sé vivir. Me pregunto cuanto tiempo pasará hasta que los mareos vuelvan a impedirme levantarme de la cama, con suerte, no demasiado.

 
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